La sexualidad humana es amplia, compleja y hermosa. Sin embargo, a pesar de los avances sociales en materia de diversidad, la bisexualidad sigue siendo una de las orientaciones sexuales más incomprendidas y estigmatizadas, incluso dentro de la misma comunidad LGBTQ+.
Preguntarse qué es bisexual parece sencillo, pero la respuesta está rodeada de tantos estereotipos que muchas personas crecen confundidas y avergonzadas de su propia forma de amar y desear. En este artículo, desde una perspectiva psicológica y de derechos, vamos a aclarar qué significa realmente ser bisexual y a derribar los mitos que tanto daño le hacen a la salud mental de quienes se identifican con esta orientación.
¿Qué es la bisexualidad? Definición clara
Para entender qué es bisexual, debemos ir a la raíz de la orientación sexual. La bisexualidad se define como la capacidad emocional, romántica y/o sexual de sentir atracción hacia personas de más de un género.
No se limita exclusivamente a la atracción hacia “hombres y mujeres” biológicos, sino que también incluye la atracción hacia personas con identidades de género diversas (transgénero, no binarias). Una de las mayores activistas bisexuales, Robyn Ochs, lo define magistralmente: “Me llamo bisexual porque reconozco en mí el potencial de sentir atracción (romántica o sexual) hacia personas de más de un género, no necesariamente al mismo tiempo, no de la misma manera, ni en el mismo grado”.
La diferencia entre bisexualidad y pansexualidad
Un tema de debate frecuente es la diferencia entre ambas. Mientras que las personas bisexuales sienten atracción hacia más de un género (reconociendo que el género de la otra persona influye en la atracción), las personas pansexuales sienten atracción independientemente del género. Para la pansexualidad, el género de la otra persona no es un factor determinante (“sienten atracción por la persona, no por el género”). Ambas identidades son válidas y a menudo se superponen.
Bifobia: el rechazo desde ambos lados
Las personas bisexuales enfrentan un tipo de discriminación único y muy desgastante para la salud mental: la bifobia. Lo más doloroso es que este rechazo no solo proviene de la sociedad heterosexual y conservadora, sino también desde adentro de la propia comunidad gay y lésbica.
Los bisexuales a menudo son tildados de “indecisos”, de “gays que no se atreven a salir del clóset por completo” o de “heterosexuales confundidos jugando a ser diversos”. Esta constante invalidación genera altos niveles de ansiedad, depresión y aislamiento en esta población, ya que sienten que no pertenecen a ningún grupo.
Mitos comunes sobre las personas bisexuales
Gran parte de la bifobia nace de la ignorancia. A continuación, desmentimos los mitos sobre la bisexualidad más dañinos y repetidos:
Mito 1: “Es solo una fase”
Este mito invalida la identidad de la persona, sugiriendo que la bisexualidad es solo un período de experimentación o confusión antes de elegir un bando “definitivo” (gay o heterosexual). La realidad es que la bisexualidad es una orientación sexual completa, permanente y tan válida como cualquier otra.
Mito 2: “Los bisexuales son más infieles”
Este es, quizás, el estereotipo más absurdo. Existe la creencia de que si a alguien le atraen varios géneros, no podrá ser monógamo porque “siempre sentirá que le falta algo”. La orientación sexual no determina los valores de una persona. La fidelidad, el respeto y la honestidad son decisiones individuales; hay bisexuales infieles, igual que hay heterosexuales y homosexuales infieles.
Mito 3: “Si estás con un hombre, ya eres heterosexual”
Este fenómeno se llama “borrado bisexual”. Si una mujer bisexual se casa con un hombre, la sociedad asume inmediatamente que “se volvió heterosexual”. Si sale con una mujer, asumen que “ahora es lesbiana”. La orientación sexual no se borra ni cambia dependiendo de con quién estás caminando de la mano.
El impacto del borrado bisexual en la salud mental
Crecer escuchando que tu orientación sexual “no existe” o “es un invento para llamar la atención” tiene graves consecuencias. Los estudios psicológicos muestran que las personas bisexuales a menudo reportan peores índices de salud mental (mayor ansiedad, depresión y consumo de sustancias) que las personas gays o lesbianas.
¿Por qué? Porque carecen de los mismos espacios de apoyo y validación social. El estrés de tener que “salir del clóset” continuamente (porque siempre se asume su orientación basándose en su pareja actual) genera un agotamiento emocional crónico conocido como el estrés de las minorías.
Cómo apoyar a alguien que sale del clóset como bisexual
Si un amigo, familiar o pareja te cuenta que es bisexual, lo más importante que puedes hacer es escuchar sin emitir juicios. Evita hacer preguntas invalidantes como “¿Estás seguro/a?” o “¿Y si solo estás confundido/a?”.
Valida su identidad. Hazle saber que su capacidad de amar es hermosa y que tu aprecio o respeto por él o ella no ha cambiado en absoluto.
Si lo que leíste resuena contigo y te sientes confundido/a sobre tu identidad, o si la bifobia que has experimentado te ha causado dolor emocional, en Appnimo puedes hablar con una psicóloga hoy. Un espacio seguro, afirmativo y libre de juicios te espera para ayudarte a abrazar tu verdadera naturaleza.