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Trastornos

Cleptómano: qué es la cleptomanía, causas y tratamiento

Un cleptómano no roba por necesidad, sino por un impulso que no puede controlar. Conoce qué es la cleptomanía, sus causas y cómo se trata.

L Lucely Olarte 8 min de lectura
Cleptómano: qué es la cleptomanía, causas y tratamiento

La palabra cleptomano (o cleptómano) se usa muchas veces a la ligera para referirse a alguien que toma cosas sin permiso. Sin embargo, en el ámbito de la psicología y la psiquiatría, estamos hablando de un problema mucho más profundo y complejo.

Existe una gran incomprensión social alrededor de este tema. Quien sufre de cleptomanía suele ser juzgado como una persona sin valores o como un simple delincuente, lo que genera una profunda vergüenza y aislamiento. En este artículo, vamos a explicar qué es realmente este trastorno, por qué ocurre y cuál es el tratamiento adecuado para salir de ese ciclo de tensión y culpa.

¿Qué es un cleptómano?

Un cleptómano es una persona que padece cleptomanía, un trastorno de la salud mental clasificado dentro del grupo de los trastornos de control de impulsos (según el DSM-5). La característica central es la incapacidad recurrente para resistir el impulso de robar objetos.

Lo más llamativo de la cleptomanía es que los objetos robados generalmente no tienen gran valor económico y la persona no los necesita para su uso personal. De hecho, muchas veces los objetos terminan escondidos, guardados en cajones, regalados o incluso devueltos en secreto. El problema no radica en el objeto en sí, sino en el acto de tomarlo y en la descarga emocional que esto produce en el cerebro.

Cleptomanía vs. robar por necesidad: diferencias clave

Para entender mejor este problema, es fundamental separar la cleptomanía del robo común. El robo premeditado o por necesidad económica tiene un objetivo claro: obtener un beneficio material, poder o venganza. El ladrón planifica el acto, busca objetos de valor (dinero, joyas, tecnología) y suele actuar con cómplices.

Por el contrario, el episodio de un cleptómano ocurre de manera espontánea, no planeada. Actúa en solitario y sin pensar en las consecuencias a largo plazo. Además, mientras que el ladrón se siente satisfecho o aliviado por haber obtenido algo de valor, el cleptómano experimenta una intensa vergüenza, culpa y miedo a ser descubierto, lo que paradójicamente le genera más estrés y detona futuros episodios.

¿Qué siente un cleptómano antes y después de robar?

La psicología del cleptómano funciona como un ciclo adictivo. Antes de cometer el robo, la persona experimenta un aumento progresivo de tensión, ansiedad y excitación incontrolable. El impulso se siente como una urgencia física insoportable.

En el momento en que se efectúa el robo, el cerebro experimenta placer, gratificación y un alivio inmediato de esa tensión acumulada. Sin embargo, este alivio es efímero. Minutos u horas después, la persona se ve invadida por un sentimiento abrumador de remordimiento, asco hacia sí misma y pavor de ser arrestada o de decepcionar a su familia. A pesar de prometerse a sí misma que “es la última vez”, cuando el estrés vuelve a subir, el ciclo se repite.

Causas de la cleptomanía según la psicología

No existe una única causa de la cleptomanía. Al igual que muchos trastornos de la salud mental, suele ser el resultado de una combinación compleja de factores biológicos, genéticos y ambientales:

  • Desequilibrio químico: Alteraciones en los niveles de serotonina (regula el estado de ánimo) y dopamina (vinculada al sistema de recompensa del cerebro).
  • Factores genéticos: Es más frecuente en personas con familiares de primer grado que tienen antecedentes de cleptomanía, trastornos del estado de ánimo (depresión) o trastornos por abuso de sustancias.
  • Trauma y estrés: A veces, el acto de robar es un mecanismo de afrontamiento disfuncional (mal adaptativo) frente al estrés crónico, traumas infantiles o situaciones de pérdida dolorosas.

Síntomas y señales de alerta

¿Cómo identificar la cleptomanía? Estas son algunas de las señales más claras de que estamos ante un trastorno y no un problema de conducta aislado:

  1. Incapacidad constante para resistir el impulso de robar objetos innecesarios.
  2. Aumento de la tensión emocional justo antes del robo.
  3. Sensación de placer o alivio durante el acto.
  4. El robo no es una expresión de rabia o venganza, ni es producto de un delirio o alucinación.
  5. Fuerte sentimiento de vergüenza o culpa posterior al acto.
  6. Guardar o acumular objetos inútiles (como bolígrafos, clips, dulces baratos) escondiéndolos de sus seres queridos.

¿Cómo se diagnostica la cleptomanía?

El diagnóstico debe ser realizado exclusivamente por un profesional de la salud mental (psicólogo clínico o psiquiatra). No existen exámenes de sangre ni radiografías para detectar este trastorno.

El diagnóstico se basa en una evaluación psicológica profunda. El psicólogo hará preguntas sobre los impulsos, cómo se sienten, con qué frecuencia ocurren y qué impacto están teniendo en la vida de la persona. Dado que la vergüenza es tan grande, es vital que el profesional ofrezca un espacio seguro y sin juicios para que el paciente pueda ser completamente honesto.

Tratamiento: ¿tiene cura la cleptomanía?

La pregunta que todos se hacen es si esto se puede curar. Aunque los profesionales de la salud mental prefieren hablar de “manejo y remisión de síntomas” en lugar de una cura mágica, el tratamiento de la cleptomanía es altamente efectivo y puede devolverle el control a la persona.

La primera línea de tratamiento es la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC). Ayuda al paciente a identificar qué situaciones o pensamientos desencadenan el impulso, y a desarrollar técnicas para resistir la urgencia de robar (como la desensibilización encubierta). En algunos casos, dependiendo de la severidad y de si existen otros trastornos como depresión o ansiedad, la psiquiatría puede intervenir recetando medicamentos (generalmente antidepresivos o estabilizadores del ánimo).

Cómo ayudar a alguien con cleptomanía

Si descubres que un familiar o amigo sufre de cleptomanía, lo peor que puedes hacer es humillarlo, gritarle o decirle que es un “ladrón”. Recuerda que la culpa que siente ya es insoportable.

Aborda el tema con empatía. Hazle saber que entiendes que está lidiando con un problema de salud que escapa a su control voluntario y ofrécele acompañarlo a buscar ayuda profesional. La contención familiar es clave para que el paciente se anime a iniciar terapia sin sentir el peso del estigma.

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Preguntas frecuentes

¿La cleptomanía es una enfermedad mental?

Sí. Es reconocida clínicamente en el DSM-5 como un trastorno de control de impulsos, no como un simple vicio o falta de moral.

¿En qué se diferencia un cleptómano de un ladrón?

El ladrón roba de forma premeditada por beneficio económico o necesidad. El cleptómano roba por un impulso incontrolable y a menudo se lleva cosas sin valor que no necesita.

¿Tiene cura la cleptomanía?

Aunque no se habla de una 'cura' definitiva, la cleptomanía tiene un tratamiento altamente efectivo mediante psicoterapia (TCC) y, en algunos casos, medicación.

¿Cómo sé si yo o alguien que conozco es cleptómano?

Si hay un impulso irresistible de robar objetos sin valor, seguido de culpa o vergüenza, y estos episodios se repiten sin planificación, podría tratarse de cleptomanía.